domingo, 10 de octubre de 2010
MILAGROS
Acabo de terminar el libro "Ensayo sobre la ceguera". Saramago nos sumerge en un clima de terror después de que haya ocurrido una epidemia de ceguera. Los personajes no tienen nombre, sólo se les conoce por el primer ciego, la mujer del primer ciego etc. Sólo hay un personaje, la mujer del médico que conserva la visión. Todo el libro transcurre en una atmósfera de horror. Ya poco importa el final; autor lo condensa en dos líneas porque qué importa, sin visión o no todos estamos ciegos. Estamos ciegos porque no vemos los miles de milagros que se producen día a día a nuestro alrededor: Nos despertamos, abrimos los ojos y vemos, vemos la luz, abrimos el grifo y sale agua, agua limpia para beber, tenemos alimentos, cobijo... Todos esos milagros ocurren cada día. Podríamos perderlo todo en un instante. Hay otra faceta más del libro y es la enorme carga que la ceguera colectiva produce en la minoría de personas "que ven", lúcidas.
viernes, 8 de octubre de 2010
La mejor película
Muchos de nosotros somos aficcionados al cine: Nos encanta verlo en pantalla grande sentados en nuestras butacas.
Pero no debemos olvidarnos de que nuestra vida es la mejor de las películas. Seguro que cualquier persona aparentemente gris encierra una vida de emociones profundas y grandes pasiones. Así que yo os invito a hacer el siguiente ejercicio de meditación: os sentáis en una habitación tranquila y proponeros ver pasar toda vuestra vida, toda, por delante asistiendo vosotros como observadores imparciales y registrando las emociones que cada trailer os produce. Seguro que este ejercicio no os dejará indiferentes.
Pero no debemos olvidarnos de que nuestra vida es la mejor de las películas. Seguro que cualquier persona aparentemente gris encierra una vida de emociones profundas y grandes pasiones. Así que yo os invito a hacer el siguiente ejercicio de meditación: os sentáis en una habitación tranquila y proponeros ver pasar toda vuestra vida, toda, por delante asistiendo vosotros como observadores imparciales y registrando las emociones que cada trailer os produce. Seguro que este ejercicio no os dejará indiferentes.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Me dejarás ir si me quieres
Estoy muy pegadita a ti
Necesito traer mundos nuevos
Para que en ellos soñemos tú y yo
Necesito mis silencios
Me voy, cariño, pero no tardaré
Me escondo detrás de los matorrales
Aguanto un poco más, para jugar
Te impacientas, gesticulas
Has sembrado la culpa en mí
Vuelvo a ti
Crece en mi la planta devoradora
Esta vez me alejo un poco más
Me ha atrapado con sus garras
Esta vez no volveré
Necesito traer mundos nuevos
Para que en ellos soñemos tú y yo
Necesito mis silencios
Me voy, cariño, pero no tardaré
Me escondo detrás de los matorrales
Aguanto un poco más, para jugar
Te impacientas, gesticulas
Has sembrado la culpa en mí
Vuelvo a ti
Crece en mi la planta devoradora
Esta vez me alejo un poco más
Me ha atrapado con sus garras
Esta vez no volveré
Me dejarás marchar si me amas
El amor, el amor, pero ¿cómo es el verdadero amor? ¿cuándo hay amor verdadero?¿cómo lo reconocemos? Porque si tanto hablamos del amor ¿por qué hay tantas enfermedades por desamor? Si se supone que todos los padres quieren a sus hijos y los hijos a sus padres y las parejas entre sí, y los amigos, eso supondrían toneladas de amor. Entonces, no entiendo muy bien, por qué esa búsqueda incansable del amor. ¿Dónde está?
El amor comienza siendo un trabajo personal individual en que mediante la meditación y el silencio entramos en contacto con nosotros mismos y ahí es donde aprendemos a querer. Las palabras más significativas son aceptación y renuncia. En el amor a nosotros mismos y a los otros tenemos que aceptarnos como somos, aceptar al otro como es y tenemos que renunciar a querer cambiar al otro o a nosotros mismos. Y existe una renuncia que es un acto supremo de amor, la renuncia al otro si quiere marcharse, perder el miedo a "perder" al otro. Sólo cuando cumplimos estas premisas estamos en condiciones de amar honestamente.
El amor comienza siendo un trabajo personal individual en que mediante la meditación y el silencio entramos en contacto con nosotros mismos y ahí es donde aprendemos a querer. Las palabras más significativas son aceptación y renuncia. En el amor a nosotros mismos y a los otros tenemos que aceptarnos como somos, aceptar al otro como es y tenemos que renunciar a querer cambiar al otro o a nosotros mismos. Y existe una renuncia que es un acto supremo de amor, la renuncia al otro si quiere marcharse, perder el miedo a "perder" al otro. Sólo cuando cumplimos estas premisas estamos en condiciones de amar honestamente.
lunes, 4 de octubre de 2010
Cuando las palabras mienten el corazón llora
Y cuando tú me dices palabras y palabras y yo presiento sin saber por dónde ni porqué que no es, que no es eso de lo que va la historia. Sí porque, cuando las palabras mienten el corazón llora. Así es mejor que nos acostumbremos a escuchar los silencios, a escuchar con el alma misma porque el corazón amigo está embotado y apesadumbrado. Sus palabras, las palabras se han perdido camino de la garganta y otras impostoras han ocupado su puesto. Hoy me dijo 4 frases pero hubo un silencio. ES ese silencio el que retumba en mi cabeza y mil puzzles de colores quieren ocuparlo sin que a mi alma sacie ninguna respuesta.
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sentimientos sinceros
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Ver nacer el sentimiento
Nada hay más tierno que ver nacer un sentimiento.
Los sentimientos son como los bebés, necesitan un embarazo muy largo, un trabajoso parto y muchos cuidados. Al principio tienen mucho frío y pueden morir fácilmente, por eso hay que cuidarlos y abrigarlos mucho. Así viví yo el nacimiento en mí del amor hace cierto tiempo. Tuve un sueño, no lo recuerdo muy bien.
Había en el sueño un supuesto novio mío pero que no podía ser mi novio y a mí me gustaba el hijo de una amiga mía, pero pensé, es muy pequeño. Una voz me dijo: cántale.
Pues si, al amor cuando nace hay que cantarle para que crezca.
Los sentimientos son como los bebés, necesitan un embarazo muy largo, un trabajoso parto y muchos cuidados. Al principio tienen mucho frío y pueden morir fácilmente, por eso hay que cuidarlos y abrigarlos mucho. Así viví yo el nacimiento en mí del amor hace cierto tiempo. Tuve un sueño, no lo recuerdo muy bien.
Había en el sueño un supuesto novio mío pero que no podía ser mi novio y a mí me gustaba el hijo de una amiga mía, pero pensé, es muy pequeño. Una voz me dijo: cántale.
Pues si, al amor cuando nace hay que cantarle para que crezca.
viernes, 24 de septiembre de 2010
el silencio cenagoso
Querido diario que me lees,si me lees el pensamiento siempre que yo te lo permito.
Ya te he dicho, cuaderno virtual que yo he vivido un instante sagrado, ese en que la cuerda que uno sujeta por un extremo es cogida por otro ser que puede tirar tanto como nosotros, sin arrastrarnos pero también sin dejarse arrastrar
Bueno y después qué?
A mi me tocó búsqueda, búsqueda en las profundidades de mi silencio, ese silencio que es a la vez metálico y denso. Tenía que rebuscar dentro de mi misma, enfrentarme a todos mis fantasmas.
Si, si, porque sé que alguien va a mirar de verdad dentro de mis pupilas tengo que ofrecerle una casa limpia y fresca, sino mis pupilas se bloquearan y ese-otro no podrá ver ni yo tampoco alcanzaré a ver más allá de lo puramente banal y anecdótico.
Ahora no sé si se ha hecho tarde, quizás sea tarde para mirarse en el mismo espejo. Porque yo no sé si ese-otro que tiraba de la cuerda con mi misma fuerza no se si ha hecho su camino en más o menos tiempo. Así que yo espero por lo menos un cariño, un hola o un adiós para seguir el camino. No diré si hace tiempo que le espero porque el tiempo no existe, o es eterno. Si alguien ha esperado una vez ha esperado siempre.
Ya te he dicho, cuaderno virtual que yo he vivido un instante sagrado, ese en que la cuerda que uno sujeta por un extremo es cogida por otro ser que puede tirar tanto como nosotros, sin arrastrarnos pero también sin dejarse arrastrar
Bueno y después qué?
A mi me tocó búsqueda, búsqueda en las profundidades de mi silencio, ese silencio que es a la vez metálico y denso. Tenía que rebuscar dentro de mi misma, enfrentarme a todos mis fantasmas.
Si, si, porque sé que alguien va a mirar de verdad dentro de mis pupilas tengo que ofrecerle una casa limpia y fresca, sino mis pupilas se bloquearan y ese-otro no podrá ver ni yo tampoco alcanzaré a ver más allá de lo puramente banal y anecdótico.
Ahora no sé si se ha hecho tarde, quizás sea tarde para mirarse en el mismo espejo. Porque yo no sé si ese-otro que tiraba de la cuerda con mi misma fuerza no se si ha hecho su camino en más o menos tiempo. Así que yo espero por lo menos un cariño, un hola o un adiós para seguir el camino. No diré si hace tiempo que le espero porque el tiempo no existe, o es eterno. Si alguien ha esperado una vez ha esperado siempre.
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